Esta danza es originaria de Chilapa guerrero, la cual recibe este nombre por el “Zoyacapote”, que es una especie de capa hecha de zoyate de palma, se le considera la danza madre de los Tlacololeros, sus raíces son indígenas muy probables de la época prehispánica, se cree que debió ser una danza dedicada al dios de la lluvia “Tlaloc” para que los ayudara en tener buenas cosechas.
Representa a un grupo de campesinos que sube el cerro en busca de un terreno ideal para sembrar, principalmente maíz, cuando lo encuentran cerca el terreno y lo limpian del monte para hacerlo más optima y fértil, a este proceso agrícola se le denomina “la quema del tlacolol” entre los personajes principales de esta danza se encuentra el cazador, quien es el encargado de la seguridad de todos los zoyacapoteros y de las cosechas, que con ayuda de un rifle o escopeta, caza al ocelote mexicano, que en la actualidad lo representan como “el tigre” con ayuda de los demás integrantes, el animal es ahuyentado, usando un chirrión (latigo) de zoyate, que emite un sonido fuerte y seco que simboliza el trueno de un rayo, aunque otros dicen que es el sonido de la hojarasca del tlacolol al quemarse, también los acompaña “la perra maravilla” quien se encarga de olfatear el rastro del tigre y ayudar a los zoyacapoteros, facilitando la caza de este último.
La vestimenta está conformada por un calzoncillo y cotón blanco de manta, huaraches de cuero, morral, bule de guaje, sombrero grande de palma, una máscara tejida con palma teñida con tinta de cochinilla, chirrión de ixtle torcido con pajuela en la punta, por último un capote (capa) de zoyate, que solo es utilizado por los dos delanteros de la danza. Bailan sus sones al ritmo de un tambor pequeño de cuero y una flauta de carrizo, que son ejecutados rítmicamente por una persona denominada “pitero”
En el 2014, 4 años ya activa la danza don Vicente miranda Jiménez, que fue el que resaltó la danza decidió agregar un personaje más llamado la mulita que se ha vuelto muy importante en la danza.