Supuestamente esta danza es originaria de Chichihualco, llegó a Mochitlán procedente de Tixtla, también la bailan en Coaxtlahuacán, Chilapa y Chilpancingo, con algunas variantes. Al paso del tiempo, los mochitlecos fueron aprendiéndola hasta que llegó el momento en que ya danzaban por sí mismos y no hubo necesidad de que siguieran viniendo los tixtlecos; únicamente “el pitero” provenía de ese lugar.
A partir del año 1901 y hasta 191 O, la danza estuvo a cargo del señor Félix Tadeo. En 1918 Aniceto Tadeo, la siguió representando. En los últimos años el señor Vicente Valenzo Francisco Reyes y actualmente el profesor Felipe Reyes Bello. El pitero proviene de Coaxtlahuacán, debido a que en Mochitlán no hay quien sepa ejecutar la música, aunque ya aparece esporádicamente un mochitleco que comienza a ejecutar los sones: Misael Quiñónez.
Los tlacololeros o guamileros, personas que no tienen tierra de labranza, se van al cerro a seleccionar algún paraje que les guste, desmontarlo, quemar y sembrar su maíz, utilizando la tarecua como herramienta de cultivo, y recoger después la cosecha que les permita subsistir. Al terreno desmontado, quemado y preparado para la siembra se le llama tlacolol o guamil, palabras que dan origen a los tlacololeros o guamileros.