Orgullo para el folklore mochitleco, representa esta danza, donde se ha puesto originalidad y estilo. Se interpreta en varios lugares de la región. Se denomina también danza de “los vaqueros”. Se originó con base en los ganaderos que obsequian alguna res, para celebrar la fiesta regional del santo patrono, como suele suceder con la señora Santa Ana.
Comenzó a ejecutarse por la década de los cuarentas del siglo pasado, aproximadamente. Un señor procedente de Xocolmani (donde existían dos o tres familias), de este municipio, llegó con la idea de montar la danza con elementos mochitlecos y echó manos a la obra, quien la transmitió a Teófilo Gutiérrez, que la continuó preparando y representando; a su vez, la continuó Flaviano Muñiz, éste al señor Raymundo Bello; después el señor Julio Campos se hizo cargo; posteriormente, el señor Juan López, quien llevó varios años al frente de la misma y actualmente el profesor Amadeo Garduño Quiñónez.
Es un grupo de vaqueros o espueleros que, con cuya utilería acude al campo para atrapar un toro, propiedad de un voluntario ganadero, que obsequia al mayordomo del Santo patrono que se festejará. El animal será sacrificado para preparar la comida que se servirá a todas las personas asistentes.